Una quiche otoñal vegetariana. Sabores ligeros y balanceados. Perfecta hecha con un surtido de setas de temporada.

Ingredientes

600g setas variadas
100g parmesano rallado
2 dientes de ajo 2 puerros grandes
1 calabaza 1 ramo de cilantro o perejil 4 huevos grandes o 6 medianos 2 paquetes de masa de hojaldre/quebrada 400ml de nata
nuez moscada pimienta negra

Setas: recomiendo setas de ostra y shiitake. Los champiñones son un poco desaboríos pero pueden funcional. No he probado níscalos pero seguro que pegan bien.

Nata: recomiendo la nata con la menor concentración de grasa posible para que quede más ligera (¡y puedas comer más sin llenarte!).

Cilantro o perejil: A mi me gusta más con cilantro pero funciona muy bien con ambos.

Masa: desde mi punto de vista no merece la pena hacerla casera. Pongo dos porque yo suelo hacer una fuente bastante grande. Si la fuente es lo suficientemente pequeña como para que de con una, ajusta las cantidades de lo demás. A mi me gusta usar hojaldre, pero la masa tradicional de la quiché es la masa quebrada

Instrucciones

Precalienta el horno a 180°C.

Pela la calabaza, descarta/reserva las pipas, y corta la carne en dados de unos dos centímetros. Pon los dados en una fuente, echa un chorrito de aceite y un poco de sal, y revuelve bien para la calabaza quede bien cubierta. Reparte los cubos en una fuente de horno cubierta de papel vegetal y deja que se hornee durante unos 40 minutos. Está en su punto cuando esté lo bastante tierna para comerla pero que preserve algo de textura fibrosa al morder.

En cuanto metas la calabaza al horno, saca la masa de hojaldre de la nevera para que se ponga a temperatura ambiente antes de desenrollarla.

Mientras se cocina la calabaza pela y pica los dientes de ajo (yo uso una prensa) y ponlos a infusionar en aceite de oliva en una sartén bien grande a fuego muy muy bajo. Mientras se infusiona el ajo limpia los puerros y córtalos en rodajas muy finitas. Limpia bien las setas y córtalas en trozos grandes (por ejemplo: un shiitake en dos mitades, un champiñón grande en cuatro cuartos, un champiñón de botón puede ir entero, una seta de ostra en entre dos y tres trozos). Trocea también el cilantro o perejil y reserva.

Desenrolla la masa de hojaldre y colócala en una fuente de horno con paredes de al menos 5cm de alto. Deja el papel vegetal que viene con la masa hacia abajo para evitar que se pegue a la fuente y estírala para que cubra bien todas las paredes. Si usas dos paquetes, deja que las dos masas sobrelapen en el centro y presiona un poco para sellar la interficie. Cuando la masa esté lista, marca toda la superficie con la punta de un tenedor para que pueda salir el aire durante el horneado. Añade otro papel vegetal por encima, y coloca alubias o cualquier otra cosa que tengas a mano que haga peso y no deje que suba la masa. Si no tienes nada a mano, puedes usar por ejemplo cubiertos de acero (cualquier cosa que sobreviva al horno). Mete la bandeja a la nevera mientras esperas a que se acabe de hacer la calabaza.

Cuando esté todo listo sube el fuego a medio-alto y deja que se dore el ajo. En cuanto coja un poco de color añade los puerros. Cuando los puerros estén dorados añade las setas. Las setas soltarán mucho agua al principio; estarán listas cuando hayan reabsorbido el agua. Una vez esté seca la sartén, corrige la sal, apaga el fuego, y añade el cilantro o perejil.

Cuando esté lista la calabaza puedes meter la masa de la quiché con los pesos al horno durante 15 minutos. Estará lista cuando los bordes cojan un poco de color. Espera por lo menos a echar las setas a la sartén para que la masa no tenga que esperar a las setas.

Entre tanto prepara la mezcla de huevos y nata. Bate bien los huevos en un bol y luego añade la nata. Añade media cucharadita de sal y un poco de nuez moscada y pimienta negra. Bátelo bien todo hasta que tengas una mezcla homogénea.

En cuanto saques la masa del horno quita el papel vegetal con los pesos y sube el horno a 200°C. Coloca sobre la masa primero la calabaza. Luego espolvorea el queso rallado por encima de la calabaza. Añade las setas. Si te ha quedado algo de líquido en las setas viértelo sobre la mezcla de nata y huevo y bate de nuevo bien para que quede una mezcla homogénea. Por último vierte la mezcla de huevos y setas intentando que quede uniforme. Si está más alto en algún lado que en otro mueve la fuente hasta que quede homogéneo. Es normal que sobresalgan un poco las setas, pero siempre puedes añadir más mezcla de huevos y nata a un ratio de 80-100ml de nata por huevo (dependiendo del tamaño).

Hornea la quiché entre 25 y 40 minutos. Está lista cuando la mezcla de huevo y nata haya cuajado. Deja reposar unos minutos fuera del horno antes de empezar a cortarla.